
OUAGADOUGOU, GHANA; de camino a la embajada
Por motivos personales, Moumouni y yo, hemos tenido que ir a la embajada de España situada en Abidjan, capital de Costa de Marfil.
Aprovechando la ocasión para conocer otros países de Africa occidental nos hemos aventurado por Ghana con nuestro coche particular dirección al sur del país para entrar desde allí a tierras Marfileñas.
Desde Ouaga salímos hacia Tamalé, una pequeña ciudad en el norte de Ghana. En la frontera ya notamos las diferencias entre países. Para empezar hablan inglés por haber sido colonia inglesa. Un inglés muy particular, a mi parecer, medio inventado ya que aún sabiendo no entiendes nada.
La policía nos reparte una ficha a rellenar para poder entrar al país. En una de las casillas te preguntan la estancia en Ghana. Un espontáneo me dice; «Wan Matt» y le contesto ¿What?. Y señalandome la casilla me vuelve a decir «Wan Matt». Ostras, hasta que deduje que estaba diciendo «One Mounth» tardé un buen rato. Después me dijo; «Tu Tausan», vamos que quería pasta «Two Thausan CFA». En Ghana hay muchos “espontaneos”, personas que se ofrecen a ayudarte a cambio de dinero. En Burkina me han ayudado muchas veces sin pedir nada a cambio.
Al pasar la frontera fuimos viendo ciertas diferencias con respecto a Burkina. Carreteras con arcenes a los lados, cosa que se agradece por seguridad. La construcción de las casas más solidas al estilo inglés, tejados en punta triangular. El paisaje más verde. Cantidad de taxis circulando por las carreteras transportando clientes de ciudad en ciudad. Y algo muy curioso, casas pintadas con la publicidad de Vodafone. Directamente pintan la casa roja con el logotipo bien marcado y a la vista. En cada poblado muchísimas casas pintadas a estilo Vodafone rompiendo el encanto del paisaje.
Llegamos a Tamalé por la tarde y conseguimos dormir en una Guest House. Al día siguiente nos dirigimos a Kumasi. Antes de salir vemos un policía que controla el tráfico en medio de la calle. Hace gestos rápidos con la mano para indicar a la gente. Sinceramente sus movimientos son tan raros que todas las direcciones podían ser posibles. Total, que la cagamos haciendo un cambio de sentido. En Ghana hay mucha poli controlando y aprovechan cualquier excusa para robarte el dinero.
De repente, dos policías nos siguen y nos hacen parar inmediatamente. Se meten descaradamente en el coche (en la parte trasera) y nos llevan a comisaria como si hubieramos cometido un delito. Buf, Moumouni y yo vamos comentando la jugada en castellano para que no nos entiendan. Oímos que los tios van diciendo JUTIS, que significa; JUSTICE. Increíble. Nos empiezan a acojonar para que paguemos cuanto antes y poder liberarnos. La verdad que con esas metralletas asustan. Mas vale llevarse bien. Ni siquiera nos piden los papeles del coche. Y menos nos dan el recibo de la multa. Su objetivo es sacarte el dinero. Como la policía de Ghana no he visto cosa igual.
Antes de llegar a Kumasi vuelven a pararnos, esta vez un control rutinario. El poli aparece de en medio una curva. Nos hace parar. Se le ve nervioso. Saca un velocímetro enseñándonos el resultado con cara de mala leche. Y de fondo, vuelvo a oír; JUTIS… JUTIS. Según él hemos sobrepasado la velocidad que ni siquiera esta señalada. Para entendernos mejor (al hacerme la turista despistada), nos escribe en un papel; “Retenemos su vehículo dos días”.
Y allí es donde con todo el cabreo, le digo super convencida; Perdone, la embajada de España nos espera y esta misma tarde cogemos un avión, ¿entiende?. El poli al oír la palabra Embajada y Avión se pone a reflexionar. ¡Parece algo importante! Al cabo de un rato nos dice; ¿El coche también va en avión?. ¡Pues claro! le respondo. Finalmente nos deja ir, pagando pero sin retener el vehículo. Uf, por los pelos.
Llegamos a Kumasi después de muchos kilometros. Un caos total. Miles de vehículos y bocinas pitando a la vez. Ahora agradezco que en Burkina la gente no pita demasiado. Descansamos en un hotel para continuar al día siguiente hacia Acrra, la capital de Ghana. En coche, por supuesto.
Al llegar a Acrra vamos a la playa directamente y paramos en uno de los hoteles. En recepción nos dicen que son 300 euros la noche. Nos quedamos alucinados y nos despedimos con una sonrisa. Comparado con los países vecinos, Ghana es carísimo.
Finalmente encontramos un hotelito pequeño, por 70 euros. Hasta nos parece barato. Mañana hemos de coger un bus dirección Abidjan. El coche lo dejaremos en este hotel hasta que volvamos ya que en Abidjan están de elecciones con riesgo de guerra civil. Así que mejor no entrar con coche propio.
Próxima parada; ABIDJAN.
Etiquetas: autobus, transporte publico
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