
TABASKI «La Fiesta del Cordero»
En Burkina Faso al haber una mezcla de religiones “musulmanes, cristianos y protestantes” se celebran varias fiestas.
Tabaski es una fiesta musulmana que se celebra 70 días después del Ramadán. Este año ha caído en el día 16 de noviembre. La fiesta en sí trata literalmente de matar a un animal “lo más grande posible” y ofrecerlo a la familia, y a ser posible, también a los vecinos. Se trata de dar el máximo para recibir las máximas bendiciones de Dios, que son; buena salud, un futuro con dinero, buen trabajo, más hijos etc. Es parecido a la fiesta de fin de año donde todos te desean que el año empiece bien, con un buen trabajo y que se cumplan tus deseos. Esta es la filosofía de Tabaski.
En la jerarquía de animales primero está el camello, por ser un animal grande y caro. Quién mata un camello imaginad las bendiciones que recibe de Dios. Después un buey o una vaca. Solo los ricos matan este tipo de animales. Lo más común en Burkina es matar un cordero. Si no se puede pagar un cordero pués se tendrá que matar una cabra o lo último, un pollo.
El precio del cordero puede subir hasta el doble en estos días, con lo cual se hace difícil adquirirlo. Meses antes de la fiesta, la gente ya se va preparando. Cada uno intenta conseguir el dinero de donde sea. Unos trabajando y la gran mayoría pidiéndoselo al hermano mayor de la familia, algo que se practica mucho aquí. A veces el hermano mayor “Grand Frère” se queda sin nada por la fiestecita. Pero los demás contentos de celebrarla, con sus trajes nuevos y atuendos a la última moda.
Socialmente, todos quieren mostrar que han podido comprar el cordero. Mostrar que tienen para dar aunque sea a través de un solo familiar. Por eso los pedidos familiares son amplios; desde una nueva olla, comida, telas varias para hacerse vestidos a medida, sillas, mesas, manteles y todo lo que se pueda pedir, así la fiesta molará más.
Para el que paga no es tan divertido. Y aunque le suponga un esfuerzo, reconocerlo sería deshonrar a la familia. En África hay un protocolo cultural y sobre todo familiar importante. El resultado final es que todos sonríen pero, detrás hay mucha presión que solo se conoce cuando vives aquí el día a día.
Días antes de la fiesta, camiones llenos de corderos llegan de los poblados para venderlos en la ciudad. Pobrecitos; cuando veo las descargas de camiones me da tanta pena. Un tío arriba del camión lanzando corderos abajo. Como si fueran cajas. ¡Venga! hay que vaciarlo cuanto antes para poder cargarlo otra vez. Y otro tío abajo organizando la mercancía, cogiéndolos de las patas atadas y alineándolos en el suelo para contabilizar mejor cuantos hay. Alguno muere de calor o asfixia en el camión.
Estoy en un país de pura supervivencia, así que esto pasaría a la lista de que tampoco es tan grave viendo la grave desnutrición que hay a mi alrededor.
El día de la fiesta empieza con un rezo matutino en comunidad. Las mezquitas cantan a la vez. Todo el barrio reza a la misma hora. Las calles estan colapsadas porque la gente no cabe en la mezquita. Al acabar de rezar cada uno vuelve a sus casas para matar el cordero “Los hombres lo matan y las mujeres lo cocinan”. Se cocina solo una parte porque el resto se reparte crudo.
Después de comer le toca el turno a los vecinos. Van entrando en las casas saludando; feliz fiesta, que Dios te de hijos, que tengas mucha salud… Y se quedan a tomar algo. Gente entrando y saliendo. A cada uno que entra hay que ofrecerle algo por respeto y tradición. Y si sobra carne se le da un trozo de muslo o lo que se pueda.
Vamos que la fiesta tiene un coste y muchos se quedan sin nada por poder celebrarla. Incluso días después de la celebración hay un alto riesgo de robos en la ciudad. Así que;
Esperemos que Dios haya bendecido a todos, y sobre todo al GRAND FRÈRE!.
Etiquetas: animales, fiestas
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